Un informe con 324 mayores de 65 años: más ejercicio no equivale a más felicidad
El informe 'Uso del tiempo y felicidad en +65' analiza las rutinas de 324 personas y matiza la idea de que apuntarse a más actividades mejore el bienestar.

Que moverse sienta bien es una idea asentada, y la investigación sobre actividad física en edades avanzadas la respalda en términos de autonomía, equilibrio y salud cardiovascular. Otra cosa distinta es dar por hecho que llenar la agenda de clases y actividades haga más felices a las personas mayores. Un informe presentado en Barcelona y recogido por ABC Bienestar pone matices a esa ecuación.
Qué se ha estudiado y con quién
El trabajo se titula Uso del tiempo y felicidad en +65 y procede de la Cátedra Bienestar+, impulsada por CaixaBank, la Fundación «la Caixa» y VidaCaixa junto con la Universidad de Deusto, la Universidad Pontificia Comillas y Esade. Los investigadores registraron horarios y rutinas de 324 personas mayores de 65 años, con una edad media de 70,4 años, y midieron cuánto tiempo dedicaban a actividades sociales, físicas, de aprendizaje o voluntariado, además de cómo valoraban ese tiempo.
Se trata de un estudio observacional, de los que describen asociaciones pero no demuestran causa y efecto. El material publicado corresponde a los primeros resultados y no detalla el periodo de seguimiento. Los propios autores advierten de un sesgo previsible: los perfiles más negativos probablemente ni siquiera respondieron, de modo que la muestra tiende a quedarse con quienes están razonablemente bien.
Cuatro formas de organizar el día, un bienestar parecido
El análisis identificó cuatro patrones de uso del tiempo: quien sigue trabajando de forma remunerada, quien dedica unas dos horas diarias a cuidar de otros, un perfil marcadamente hedonista que invierte casi nueve horas entre dormir y cuidarse, y un perfil casero, con ingresos más bajos, mucho ocio pasivo y apenas 46 minutos al día fuera de casa de media.
Lo llamativo es que, según los investigadores, los cuatro grupos arrojaban resultados de bienestar similares. «No hay diferencias en felicidad entre ellos y esto es muy importante», señaló Carmen Valor, profesora de Comillas y una de las investigadoras, que añadió que no se puede afirmar que a más yoga una persona vaya a ser más feliz.
Dónde sí aparece el movimiento
El ejercicio no desaparece del cuadro. Los autores simularon qué ocurriría si cada perfil dedicase media hora más a una actividad quitándosela a otra. En ese ejercicio teórico, sumar tiempo de deporte, prácticas espirituales, desplazamientos —un indicador de salir de casa— o autocuidado jugaba a favor del bienestar, mientras que ampliar el ocio pasivo o el trabajo remunerado iba en sentido contrario. Los efectos de incrementar las tareas del hogar y la actividad física, precisan, no resultaron uniformes en todos los grupos.
En el reparto general del día, el autocuidado —incluido el sueño— se llevaba la mayor parte de las horas, seguido del ocio activo y pasivo, las tareas de casa o el cuidado de allegados, y después el ejercicio físico. Predominaban las actividades de baja intensidad y poca exigencia cognitiva, y ellas dedicaban claramente más tiempo que ellos al hogar y al cuidado de otras personas.
Cómo leer esto sin convertirlo en receta
La lectura de Valor es que la felicidad depende menos de en qué se gasta el tiempo que de cómo se vive y si se percibe equilibrado y coherente con la propia historia. Dicho de otro modo: apuntar a un familiar mayor a tres actividades nuevas no es, por sí solo, una intervención de bienestar.
Eso no entra en conflicto con lo que la investigación sobre movimiento viene documentando por otra vía. Trabajos como el mayor análisis publicado sobre taichí y equilibrio o las revisiones sobre el papel del ejercicio en la salud cerebral hablan de desenlaces físicos y cognitivos, no de felicidad autopercibida. Son preguntas distintas, y conviene no mezclarlas.
Fuente: ABC Bienestar, a partir del informe de la Cátedra Bienestar+.
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Elaborado a partir de información publicada por ABC Bienestar · Fuente primaria: documento original
