La paradoja de la fatiga: por qué el cansancio del sedentario no se cura descansando
Un reportaje de elDiario reúne a fisioterapeutas y reumatólogos para explicar el desacondicionamiento físico: menos movimiento, más esfuerzo percibido.

Quien pasa el día sentado y llega agotado a la noche suele deducir que necesita descansar más. El reportaje publicado por elDiario.es en su sección Consumo Claro, firmado por Darío Pescador, recoge lo que explican profesionales sanitarios y la literatura sobre inactividad: ese cansancio concreto, el de quien apenas se mueve, no mejora con más reposo. Tiene nombre clínico y tiene recorrido de vuelta.
Qué es el desacondicionamiento físico
No es una enfermedad, sino la consecuencia de un músculo que pierde capacidad por falta de uso. La reumatóloga María Andreina Terán Tinedo, del Hospital Universitario Sanitas Virgen del Mar, lo describe en el reportaje como un proceso encadenado: la musculatura pierde fuerza, el sistema cardiovascular funciona con menos eficiencia y las tareas de todos los días empiezan a exigir más esfuerzo. Caminar o subir escaleras, señala, generan entonces más fatiga de la que generaban antes.
El fisioterapeuta y doctor en Ciencias de la Salud Manuel Rozalén apunta en la misma pieza que un reposo relativo de 24 a 48 horas puede venirle bien a casi cualquiera, pero que prolongarlo acaba produciendo malestar. Su argumento es sencillo: la única manera de que la circulación llegue a todas las articulaciones y a todos los sistemas es moverse.
Qué cambia dentro del músculo
El texto repasa dos factores que explican la capacidad del músculo para producir energía. Uno es la densidad mitocondrial: las mitocondrias fabrican el ATP que las fibras usan como combustible, y en personas entrenadas son más numerosas y más eficientes, algo que los estudios relacionan con el VO2max, la medida habitual de capacidad aeróbica. El otro es la capilarización: el ejercicio estimula la formación de capilares, los vasos más finos, que acercan oxígeno y nutrientes a las fibras. Sin actividad, esa red se reduce y el músculo recibe menos riego y elimina peor los desechos.
Hay además un componente de percepción. La fatiga no es solo un estado del músculo, es una señal que el cerebro interpreta, y ese umbral se ajusta a la condición física de cada cuerpo. Subir tres pisos puede suponer un esfuerzo moderado para alguien activo y disparar una respuesta desproporcionada en alguien desentrenado, porque el sistema nervioso lo lee como sobrecarga.
El contexto español y europeo
El reportaje cita un estudio basado en datos de la Encuesta Nacional de Salud que sitúa el sedentarismo en torno al 38% de la población española, sin contar el tiempo de pantallas fuera del trabajo. Según el Eurobarómetro de actividad física, más de uno de cada tres adultos europeos no llega a los mínimos recomendados por la OMS, y los países del sur de Europa figuran entre los más sedentarios.
También recuerda una revisión de estudios de 2018 que asoció el tiempo total de sedestación a mayor riesgo cardiovascular, diabetes tipo 2, cáncer y mortalidad por cualquier causa, con independencia del ejercicio practicado en el tiempo libre. Dicho de otro modo: una sesión de gimnasio no neutraliza ocho horas en una silla. Es una idea que conecta con lo que defienden quienes proponen repartir el movimiento a lo largo del día en lugar de concentrarlo.
Qué proponen los profesionales citados
Terán plantea introducir movimiento en dosis pequeñas, varias veces al día, con trabajo de fuerza adaptado, movilidad suave y caminatas ajustadas a la capacidad de cada persona. Añade un matiz que suele pasarse por alto: no siempre conviene esperar a encontrarse mejor para empezar, porque en muchos casos la mejoría aparece al recuperar actividad de forma progresiva.
El reportaje recuerda también que quienes parten de peor condición física son los que notan mejoras antes al empezar a moverse. Eso no convierte el movimiento en un remedio universal: la fatiga persistente puede tener causas que requieren valoración médica, y ajustar la carga al volver tras un parón es parte del trabajo de un profesional. Lo que sí cuestiona el texto es la intuición de partida: que el cansancio de no moverse se arregle no moviéndose.
Fuente: elDiario.es, Consumo Claro.
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Elaborado a partir de información publicada por elDiario Consumo Claro · Fuente primaria: documento original
